Cómo comer y combatir el cambio climático?


En Italia, en lo últimos 10 años está creciendo un movimiento de ciudadanos llamado Grupo de Compra Solidaria.

Un Grupo de Compra Solidaria es un conjunto de personas que deciden organizarse para comprar los productos alimentarios directamente al productor saltándose así la cadena de la distribución, esto permite que el agricultor / productor reciba un pago justo por las cosas que produce y también de conocerlo y visitarlo para comprobar cómo trabajan.

La comida que se compra es generalmente de producción “biológica” u ”orgánica” y de lugares cercanos (a “Km cero”), con un manejo ecológico de la granja y una mínima explotación para conservar la biodiversidad y un entorno sustentable. Evitando así la compra en supermercados y la agricultura intensiva, comiendo sano y a un precio razonable. Si se trata de productos no perecibles, el grupo hace uno o dos pedidos al año para ahorrar costos y no consumir tanto petróleo. También estos grupos son cuidadosos con el reciclaje y el medio-ambiente (poco uso del plástico y de embalaje en general y poca utilización del transporte), la auto-producción (realización de conservas, jabones, cerveza, etc) y la re-utilización de las cosas.

Detrás de un Grupo hay una fuerte filosofía de comercio justo y economía solidaria, esto quiere decir utilizar el concepto de solidaridad y justicia social como el criterio guía para elegir los productos.

¡Buen provecho!

Via: Internationale Sommeruniversität


Fuente: diarioecologia.com

Cómo ahorrar energía con los electrodomésticos?


El uso adecuado y responsable de los electrodomésticos podría ayudarnos a ahorrar y, de paso, contribuir con el cuidado del planeta. Lo primero y más importante es que los aparatos que utilice sean de clase eficiente, es decir, que gasten menos energía. Y aunque sean más caros, su elección siempre es rentable.

Por: Juan Carlos Cuadro

Por ello, al comprar un electrodoméstico, fíjese en la etiqueta energética. Los clasificados con eficiencia energética A ahorran durante su vida útil respecto a los de clase G el equivalente al consumo de una familia media durante nueve meses. Para el medio ambiente supone hasta una tonelada menos de emisión de CO2 a la atmósfera.

Acertar con la máquina adecuada evitará un derroche diario innecesario. En el caso de la lavadora, tenga en cuenta la capacidad de lavado en kilos; en el refrigerador, su tamaño en litros; y el congelador, litros y capacidad de congelado por kilos y hora.

En una consulta al vuelo a unas cincuenta personas, en las afueras de un Centro Comercial entre el lunes y miércoles, sobre cuál era el electrodoméstico que más energía consumía, la mayoría respondió que las refrigeradoras, lavadoras, planchas y microondas ocupaban los primeros puestos.

Sin embargo, en la realidad son los televisores los que contribuyen con creces al consumo total de energía. Según un estudio reciente estudio, un televisor LCD de 32 pulgadas consume más electricidad en un año que cualquier otro electrodoméstico. Un televisor de plasma de 42 pulgadas consume el doble de energía que una refrigeradora. La razón de este consumo es porque los televisores de plasma tienen una fuente de luz más grande que demanda mayor energía.

Otro ‘vampiro’ eléctrico es el dispositivo en espera (stand by), esa lucecita roja que vemos prendida en los electrodomésticos mañana, tarde y noche y que acaparan casi el 10% del gasto eléctrico. Por ello, la primera regla para utilizar la tecnología de forma ecológica es controlar el consumo y mantener encendidos los aparatos eléctricos solo cuando se utilizan. Parece obvio, pero muchos lo olvidan.

Segunda regla. Los expertos recomiendan desenchufar el cargador del celular cuando este haya recuperado su potencia.

Y tercera. No olvidarse de las computadoras y sus periféricos. Deben mantenerse apagados, salvo cuando se necesiten. Si no va a utilizar su PC durante varias horas, le convendría más activar el modo de hibernación que consume menos o apagar el monitor, ya que los salvapantallas contribuyen a un mayor consumo de energía.

La aplicación de estos y otros consejos supone una importante reducción en el gasto energético, con el consiguiente beneficio para el entorno y la economía familiar, y para las empresas que quieren reducir costos y ser responsables con el medio ambiente.

Los consumidores no son del todo conscientes de cuánta energía utilizan los electrodomésticos que compran. Y esto se da en gran medida con los televisores, hornos microondas y algunos otros aparatos que compran sin mayor información.

Por ello es importante que los fabricantes, y también las grandes tiendas comerciales, presten mayor atención a los potenciales compradores y les brinden información clara y fiable sobre los productos que ofrecen. Así, a la hora de comprar, los consumidores podrán tomar mejores decisiones basadas sobre todo en criterios medioambientales.

Fuente: diarioecologia.com