Cuida la Salud de Tu Cerebro

 
por Val Escobedo

Nuevos estudios muestran que el corazón y el cerebro están conectados por algo más que poesía y juegos de palabras. De hecho, los investigadores dicen que los altos niveles de colesterol que revientan el corazón también podrían hacer que las células del cerebro sean más propensas a la demencia-
De hecho, estudios recientes señalan que la salud del corazón puede ser en realidad uno de los secretos mejor guardados para la prevención de la demencia. Aproximadamente 4,5 millones de estadounidenses tienen enfermedad de Alzheimer, la principal causa de demencia. En 2050, la Asociación de Alzheimer’s espera que ese número se multiplique por cuatro, posiblemente, a 16 millones.

Lo que afecta el corazón también afecta el cerebro
La receta para la salud del corazón es muy fácil: llena tu plato con frutas y verduras, haz mucho ejercicio y mantente alejado de los males que obstruyen las arterias como las grasas trans. Pero mientras que millones de personas están condicionadas a luchar por las arterias limpias, rara vez se aplica la misma lógica a los vasos sanguíneos en el cerebro. Sin embargo, el corazón y el cerebro dependen de la circulación sana.
De hecho, el cerebro es un consumidor voraz de sangre del cuerpo y suministro de oxígeno. Por el flujo de sangre desde el corazón, aproximadamente 20 por ciento va directamente a la cabeza. A pesar de que una barrera de papel de seda fina protege al cerebro del contacto directo con la sangre (una medida de salvaguardia contra las toxinas potencialmente dañinas), los nutrientes pasan fácilmente a través de la barrera sangre-cerebro. La circulación es lo que conecta las enfermedades del corazón a la demencia, dice Weiss Decker, ND, un médico naturópata en el Hospital del Corazón de Arizona en Phoenix. “Las mismas cosas que ayudan a que el corazón lata ayudan al cerebro a trabajar.”
Los factores que impiden el flujo sanguíneo al corazón, tales como colesterol alto, el flujo de sangre también afectan al cerebro. “Cuando se estudia la enfermedad cardíaca y la demencia, lo que realmente tenemos es micro y macro problemas de circulación”, dice Weiss. En otras palabras, lo que daña las arterias grandes como las del corazón también afecta a las pequeñas como los que se encuentran en el cerebro – sólo que más rápido debido a su tamaño.
Los expertos saben que las enfermedades vasculares, tales como los accidentes cerebro vasculares y la diabetes, aumentan el riesgo de que una persona contraiga la enfermedad de Alzheimer. Pero la relación exacta entre los dos problemas es turbia.
Cada uno de los cuatro factores de riesgo para enfermedades cardiacas que los investigadores trazan implica un riesgo importante de demencia. Las personas con hipertensión tienen un incremento del 24 por ciento en el riesgo, los fumadores un aumento del 26 por ciento, los que tienen el colesterol alto un aumento del 42 por ciento y los diabéticos un incremento del 46 por ciento.

Para mantener la salud de tu cerebro sigue los siguientes consejos:
1. Toma vitaminas del complejo B
2. Toma ginkgo
3. Ten cuidado de cualquier tipo de inflamación
4. Ejercita tu cerebro
5. Mantén la diabetes bajo control




FUENTE:UNBLOGVERDE.COM

Aporte: Silvia Durán C

Ríe Más y Mejora tu Salud



¿Hay algo mejor que una risa contagiosa que no puedas controlar?
(OK, tal vez no sea tan buena idea en la escuela o la iglesia.) La risa funciona maravillosamente bien en este momento, pero también tiene algunos sorprendentes beneficios a largo plazo para la salud. En el libro “Un Cerebro Mejor A Cualquier Edad: La forma integral para mejorar su memoria, reducir el estrés y dar nitidez a los ingenios” (Conari Press, 2009), la autora Sondra Leoni explora cómo la risa puede realmente hacer que te sientas mejor.
Ella escribe que el nuevo campo de la gelotología está explorando los beneficios de la risa. Fue traído a la conciencia del público en las memorias de Norman Cousins “Anatomía de una enfermedad”. Cousins encontró que las comedias, como las de los hermanos Marx, le ayudaron a sentirse mejor y dormir sin dolor. Eso es porque la risa ayuda a que la glándula pituitaria libere sus propios opiáceos que suprimen el dolor.

Beneficios de la risa
Disminuye la presión arterial,
Aumenta el flujo sanguíneo vascular y la oxigenación de la sangre,
Dar un entrenamiento para el diafragma y el abdomen, las vías respiratorias, la cara y los músculos de la espalda,
Reduce ciertas hormonas del estrés como el cortisol y la adrenalina,
Aumenta la respuesta ante los tumores y mata las células enfermas, tales como gamma-interferón y las células T,
Ayuda a defenderse de las infecciones respiratorias, incluso reduce la frecuencia de resfriados por inmuno glóbulos en la saliva.
Aumenta la memoria y el aprendizaje, en un estudio de la Universidad Johns Hopkins Medical School, el humor durante la instrucción aumenta los resultados en los éxamenes,
Mejora la atención, la creatividad y la memoria,

El humor y la creatividad trabajan de una manera similar, dice el gurú del humor William Fry, MD, de la Universidad de Stanford, mediante la creación de relaciones entre los dos elementos desconectados, se involucra a todo el cerebro.

El humor funciona de forma rápida. Menos de medio segundo después de la exposición a algo divertido, y se mueve a través de ondas eléctricas las funciones cerebrales superiores de la corteza cerebral. El hemisferio izquierdo analiza las palabras y las estructuras de la broma, el hemisferio derecho “entiende” la broma, el área visual sensorial del lóbulo occipital crea imágenes, el sistema límbico (emocional) te hace feliz, y las secciones de motor te hacen sonreír o reír.

Así que vamos a reír para mejorar nuestra salud. ¿Qué te hace reír? Cuéntanos tu película favorita de risa o ¿qué tal una buena broma?


Fuente:unblogverde.com

Aporte: Silvia Durán C.

Balada de un subempleado ilustrado


Ahora que el tema educacional está en el centro del debate, algunos han puesto la vista en los subempleados ilustrados: esos profesionales que al no encontrar trabajo en la carrera que estudiaron, deben conformarse con labores para las que están sobrecalificados. Suman 570 mil. Cristián Salinas es uno de ellos. Es ingeniero en medio ambiente. Vende consolas y videojuegos en una multitienda.

por Ignacio Bazán

Un grupo de niñas lo mira con desconcierto y algo de admiración. Cristián Salinas toca la guitarra mientras juega un videojuego en pleno Ripley del mall Marina Arauco, en Viña del Mar. El juego se llama Guitar Hero y el tema que toca es de Metallica. Salinas toca cada nota, cada botoncito de color de la guitarra de plástico, sin equivocarse. Para las chicas que lo miran, para el jugador ocasional de videojuegos, lo que él hace es una hazaña.

Para él no es nada. Es sólo su trabajo.

Si Salinas tuviera que trazar la hoja de ruta de su vida, probablemente jamás hubiera imaginado que, a sus 29 años, se encontraría en Ripley, un día de semana, tocando Guitar Hero como parte de su trabajo. Pero es justamente eso lo que hace regularmente de lunes a jueves, cuando la clientela no es mucha. En estos últimos dos años, ha jugado miles de horas mientras está en su horario laboral. Muchos fanáticos de los videojuegos verían en eso una situación ideal. Para Salinas, no es así. Dedicó ocho años de su vida a estudiar una carrera. En el 2009, con el título en mano de ingeniero en medioambiente del Duoc, salió a buscar trabajo. No le fue bien. Mandó currículos a varias agencias de estudios ambientales y a instituciones de gobierno. Hasta el día de hoy, no ha encontrado nada.

No es el único.

En Chile, según la Nueva Encuesta Nacional del Empleo del INE, hay 570 mil subempleados ilustrados. Esto es, profesionales que estudiaron en un instituto o en una universidad, pero que están trabajando en otra cosa, con una paga generalmente menor, con menos protección laboral y además, sobrecalificados para las tareas que realizan. La cifra no es poco, sobre todo, si se considera que el mercado laboral chileno bordea los 8 millones de personas. Incluso, es levemente superior a los 558.000 desocupados.

Es cosa de ponerse a preguntar y uno llega a casos como el de un analista de sistemas que es cajero en el estacionamiento de un hotel. O un ingeniero en turismo que trabaja en un call center. O un sicólogo clínico que es técnico de computadores.

O Cristián Salinas, que en lugar de hacer informes ambientales, se ocupa de promocionar consolas.

Salinas siempre recuerda un momento clave en su etapa de estudiante. Era un alumno de tercer año. Estaba en una clase en el Duoc de Valparaíso, cuando un profesor le dijo que, de los 45 alumnos que en ese momento se encontraban en la sala, apenas tres encontrarían trabajo en lo que estudiaron. "Me impactó, porque al entrar, a uno casi le aseguran que va a tener trabajo. Y con el paso de los años, te empiezas a dar cuenta que ni siquiera los profesores tenían claro dónde uno podía encontrar fuentes laborales. Muchos compañeros terminaron de cajeros en supermer- cados, en trabajos de ese estilo. De toda mi generación, sólo conozco a una persona que trabaja en el rubro y que le va increíble".

Salinas, en todo caso, no se preocupó demasiado al escuchar el augurio del profesor. Un familiar cercano había sido por muchos años gerente en la Refinería de Concón. Y durante todos sus años de estudiante pensó que iba a terminar trabajando ahí. Pero el conglomerado de gobierno cambió el 2010 y eso, según él, lo afectó. "Cuando presenté mi currículum en Enap, me dijeron que los cargos eran políticos y me preguntaron si pertenecía a algún partido de la Alianza", dice. Su respuesta fue no. "Y la posibilidad de trabajar como ingeniero ambiental de la refinería se redujo a cero".

Siguió repartiendo currículos en otras empresas, pero todos rebotaban. Salinas empezó a preocuparse en serio. Tenía que sustentarse a sí mismo. "Vivo solo desde los 20 años aquí en Viña y desde el segundo año de carrera que pago mi arancel".

Cuando se vino a estudiar al Duoc, Salinas había dejado a su madre y sus abuelos en San Antonio. Se instaló en la misma casa que ocupa hasta hoy y que le cuesta $ 120 mil al mes. "Me tomó ocho años titularme, porque hubo varios semestres en los que tuve que congelar, ponerme a trabajar full time y así ahorrar para pagar el siguiente semestre. Yo no puedo darme el lujo de estar sin trabajo, porque necesito un piso mensual para mantenerme".

Después de trabajar durante sus años en el Duoc como mesero en un bar del puerto y luego como vendedor en una tienda de artículos de surf, Salinas llegó a trabajar a un mall. Ya estaba titulado. En los 10 semestres de la carrera -actualmente sólo son ocho- había desembolsado $ 8 millones en matrículas y aranceles. Y como entonces trabajaba exclusivamente para pagar las mensualidades, ahora estaba forzado a encontrar trabajo lo más rápido posible. Primero vendió televisores para Sony. Y luego se ofreció para vender juegos y consolas de esa misma marca en las grandes tiendas del retail.

Así fue como trabajó un año y medio en Almacenes Paris. Estos últimos seis meses han sido en Ripley. Su sueldo base es el mínimo, pero con bonos puede llegar a un tope de $ 485 mil al mes. "Siempre cumplo las metas y recibo esa cifra. El mes pasado, eso sí, me descontaron 40 mil por no venir bien afeitado". Aunque trabaja en Ripley y vende productos Sony, su sueldo se lo paga una agencia de Recursos Humanos. Con ellos tiene el contrato.

Salinas es un apasionado de lo que vende, porque desde niño le gustaron los videojuegos. Dice que el living de su casa en Viña del Mar alto (en la subida de Agua Santa) es un templo de entretención virtual. Cada juego de $ 45 mil, cada consola de más de $ 200 mil, fue pagada íntegramente por él. "Vendo productos Sony, pero no tengo contrato con ellos. Entonces no me hacen descuento".

Luego de titularse el 2009, Salinas pasó momentos complicados. La frustración de no encontrar trabajo en su rubro se empezó a acumular. Pero la mayor presión venía desde afuera. "Mi novia, que estudió conmigo la misma carrera en el Duoc, quería que yo trabajara como ingeniero ambiental. Teníamos planes, llevábamos ocho años juntos, pero esa presión no la pude aguantar".

Su novia, tras titularse en el Duoc, hizo un curso en prevención de riesgos. Otros compañeros hicieron lo mismo. Salinas dice que algunos han encontrado un trabajo bien remunerado, que puede superar el millón de pesos al mes, gracias a eso. "Pero para hacer ese curso necesito dos millones y medio, que me es imposible ahorrar".

La frustración de no encontrar trabajo como ingeniero lo hacía despertarse cada mañana como si le hubieran puesto un pie encima. Empezaron las crisis de pánico, las que se profundizaron después del terremoto del año pasado. "Dormía con angustia, como cuando te quiebras una costilla y tienes que respirar cortito. Con mucho dolor, decidí terminar con mi novia. Fue como una válvula de escape. De a poco me empecé a sentir mejor, a estar tranquilo y disfrutar el trabajo".

Hace unos tres meses, sin dejar de vender videojuegos y consolas en un mall, empezó a buscar un trabajo mejor remunerado. Si era como ingeniero, bien; pero también empezó a explorar otras posibilidades. "Quiero poder comprarme un auto, una casa, aspirar a más cosas. Esta es mi última semana como vendedor de consolas".

Ahora venderá generadores de energía a petróleo en la Quinta Región. Su sueldo va a ser de $ 700 mil, incluyendo las comisiones. Mejor que el actual. Pero reconoce que un ingeniero ambiental de su edad, trabajando en el área que le corresponde, debería bordear el millón de pesos mensual. Incluso superarlo.

Salinas dice que existen carreras similares a la suya, impartidas por otros planteles, que tienen más peso en el mercado laboral. Universidades como la de Chile, Valparaíso, Viña del Mar, Santa María o Usach tienen ingenierías o carreras que apuntan a los estudios y evaluaciones ambientales. "En parte por eso, el Duoc cerró la carrera de ingeniería ambiental en la sede de Valparaíso el 2007. Hubo demasiados reclamos de alumnos titulados que no tenían campo laboral. Los que debían terminar algún ramo tuvieron que ir al Duoc de Santiago, donde se sigue impartiendo la carrera. Yo me salvé. Me quedaba sólo el seminario, que es como la tesis".

A las 9 de la noche, Salinas termina su jornada laboral. Toma su bicicleta y se va a casa. Allí vive junto a su pitbull. Salinas ama a los animales. Dice que tiene la capacidad de tranquilizar al animal más inquieto, que es como un don.

Por eso, medio en broma, medio en serio, confiesa que si pudiera retroceder el tiempo, habría estudiado veterinaria y luego habría hecho estudios de etología, ciencia que se encarga del comportamiento de los animales. "Sí. Habría sido el mejor veterinario, no tengo dudas", dice con un optimismo definitivamente a prueba de balas. Un bien escaso en un subempleado ilustrado.

Fuente:El Semanal de La Tercera, domingo 14 de agosto de 2011