El mito del calcio: Exceso podría causar osteoporosis


Aunque su ingesta ha sido recomendada por años como necesaria para el organismo y la salud de los huesos, estudios apuntan a que un alto consumo de proteínas de origen animal y calcio serían una mala mezcla.

En un artículo anterior explicamos algunos puntos sobre los cuales se ha puesto en duda el carácter benéfico de la leche para consumo humano: tiene un carácter antigénico que en algunas personas impide la correcta absorción de nutrientes, contribuye a la fatiga crónica y a alteraciones intestinales y también se la ha relacionado con el padecimiento de asma. Pero, tal como mencionamos, los cuestionamientos también se sitúan en el calcio aportado por la leche y sus derivados.

El primero en hacerlo público fue el “American Journal of Clinical Nutrition” cuando en 1983 divulgó un estudio sobre la osteoporosis donde concluyó que los vegetarianos sufrían menos esta enfermedad que los omnívoros. Los investigadores encontraron que hasta la edad de 65 años, las mujeres con una dieta libre de carne y sus derivados tuvieron un 18% de pérdida de hueso, mientras que las omnívoras tuvieron un 35%. En el caso de los hombres las cifras fueron de un 3% y 7%, respectivamente.
























Foto: sxc.hu


Desde entonces los estudios han sido varios. En 1997 el “American Journal of Public Health” publicó un estudio hecho por la Universidad de Harvard durante 12 años a 78 mil mujeres de entre 34 y 59 años. De acuerdo a la investigación, aquellas que consumieron la mayor cantidad de calcio obtenido de productos lácteos aumentaron significativamente el riesgo de fracturas respecto a aquellas que rara vez consumieron dichos alimentos.

Cuatro años después, el National Institute of Health de la Universidad de California publicó en el “American Journal of Clinical Nutrition” que las mujeres que consumían la mayor parte de sus proteínas de fuentes animales sufrían tres veces más el grado de pérdida ósea y 3.7 veces mayor grado de fracturas de cadera que aquellas que obtenían sus proteínas de otras fuentes.

La Organización Mundial de la Salud también ha dado su postura al respecto. En 2003 publicó un informe titulado “Diet, nutrition and the prevention of chronic diseases” en el que afirmaba que en las regiones con menos incidencia de fracturas se ingería mucho menos calcio y lácteos que en las de mayor incidencia. Asimismo, recomendaba la ingesta mínima de calcio para prevenir la osteoporosis (de tan sólo 400 o 500 miligramos) en el caso de los adultos cuyos países tienen altas tasas de fracturas.

El último estudio se publicó el mes pasado. Fue elaborado por la Universidad de Extremadura (España) que luego de analizar por dos años a 2.200 mujeres de entre 20 y 80 años concluyó que “el riesgo de sufrir osteoporosis es igual de elevado si se ingiere poco calcio o mucho”.

Acidificación en el cuerpo

Todo apunta a que la alta ingesta de proteínas de origen animal y el calcio son una mala mezcla. Es verdad que los productos lácteos tienen un alto contenido en calcio, pero su contenido en proteínas aumenta el ya alto consumo de proteínas de origen animal, lo que dificulta su absorción.

Dicho de otro modo, la ingesta excesiva de estas proteínas en detrimento de las de origen vegetal (que son las dietas habituales de los países occidentales), tiene efectos contraproducentes para la masa ósea. “El calcio es bueno para el hueso pero si se consume de forma equilibrada con otros nutrientes. Es esencial una relación calcio-proteínas equilibrada, así lo ideal es ingerir 20 miligramos de calcio por cada uno de proteínas y ahora el consumo que nos encontramos es de 12 o 13 de proteína por cada miligramo de calcio debido al exceso de proteínas que ingerimos”, explica Juan Diego Pedrera, uno de los médicos a cargo del estudio de la Universidad de Extremadura.

Ese tipo de alimentación produce una acidosis en el cuerpo, lo que se suma a una baja ingesta de alimentos alcalinizantes (verduras y frutas), necesarios para desacidificar el cuerpo. Así, personas con una alta ingesta de proteínas animales suelen tener la sangre y los tejidos ácidos. Lo que ocurre entonces es inevitable: el cuerpo le roba calcio al hueso, que por ser la reserva alcalina del organismo por excelencia, cede el calcio al resto del cuerpo para compensar la acidificación corporal y equilibrarla.

Al respeto, en mayo de 2009 la revista The American Journal of Clinical Nutrition, publicó un artículo titulado “Should dairy be recommended as part of a healthy vegetarian diet?”, donde explicaba: “Aunque la leche de vaca ha sido recomendada ampliamente en los países occidentales como necesaria para el crecimiento y la salud de los huesos, las evidencias recogidas durante los últimos 20 años demuestran la necesidad de reconsiderar las estrategias para desarrollar y mantener los huesos fuertes. Las tasas de fractura ósea osteoporótica son mayores en los países en los que se consume más lácteos, calcio y proteínas animales. La mayoría de estudios sobre el riesgo de fractura ofrecen pocas evidencias, o ninguna, de que la leche o sus derivados beneficien al hueso(…) Los huesos están mejor cuidados si se presta atención al equilibrio cálcico y los esfuerzos se centran en aumentar la ingesta de frutas y verduras, en limitar la proteína animal, practicar ejercicio con regularidad, tomando la cantidad adecuada de sol (o suplementando con vitamina D) y tomando aproximadamente 500 mg de calcio al día de origen vegetal”.

La forma de saber qué verduras tienen un alto contenido en calcio es fácil. Se obtiene de una manera similar a la que lo hacen las vacas: comiendo hierbas. Las verduras, especialmente las de hojas verdes, son altas en su contenido al igual que el brócoli, el repollo, la coliflor, el perejil, las algas, el sésamo y las almendras.

Martes 16 Agosto 2011
María Gabler

Fuente: www.guioteca.com

A continuación un video elaborado por la revista “Discovery DSalud”:

¿Cuál es el daño que provocan las pilas?

Tenemos que tomar en cuenta que las pilas contienen una serie de metales pesados, lo cual pueden provocar problemas en la salud, además de los daños que ocasionan en el Medio Ambiente.

Se calcula que en Chile, se consumen alrededor de 90 millones de pilas al año, esta lista está encabezada por las pilas alcalinas. Mira alrededor, ¿cuántos de los artefactos que tienes funcionan a pila? Todas las pilas que usas, ¿son recargables? Y cuando se descargan, surge la pregunta ¿qué hacemos con las pilas?

En la mayor parte de los países de Sudamérica, cuando se agota la carga de la pila nos encontramos sin saber qué hacer con ellas. ¿Las juntamos a todas y las dejamos en el basurero? Tenemos que tomar en cuenta que las pilas contienen una serie de metales pesados, lo cual pueden provocar problemas en la salud, como daños en los riñones, dificultades en la formación de glóbulos rojos y una serie de complicaciones generales en el desarrollo fetal.
























Foto: El Mercurio

Aunque no lo creas, las pilas más contaminantes son las pilas llamadas “botón”, como las que suelen llevar los relojes. Estas tienen una alta toxicidad y contaminan con mayor velocidad suelos y napas, con todo lo que eso significa. Además las pilas pequeñas son doblemente riesgosas, si quedan al alcance de los niños, los cuales pueden ingerirla provocando una serie de consecuencias irreversibles como perforaciones en los órganos del aparato digestivo.

Hay que recordar que las pilas alcalinas no son reciclables, por eso, una vez que se gastan se recomienda tirarlas en el lugar indicado, como por ejemplo en basureros especiales, como por ejemplo, los dispuestos por el Programa de Reciclaje Comunal de la Ciudad de Santiago.

Contaminación de las pilas

El problema de la contaminación que generan las pilas, es aún mayor, ya que en países como Chile, por buscar productos económicos, día a día crece el uso de pilas “falsas”, muchas provenientes de China, las que tienen la particularidad de que no se detalla la composición de sus materiales. Y como si fuera poco, su revestimiento es mucho menos resistente que el de las pilas alcalinas, “confiables”, aumentando el riesgo de consecuencias no deseadas. Se estima que una micro pila de mercurio, como las que se usa en los relojes o audífonos, puede llegar a contaminar unos 600 mil litros de agua, la pila alcalina unos 167 mil litros, la pila de Zinc unos 12 mil litros y la carbón unos 3 mil litros.

El proceso de contaminación puede ser largo, hasta 500 años, pero la lluvia, el calor y la acidez del suelo, tienden a acelerar el proceso de descomposición de la pila. Una vez que se degrada la pila en el suelo, comienza a liberar elementos altamente contaminantes como lo son el mercurio, litio, plomo, o cadmio. Estos elementos son altamente contaminantes, ya que al ponerse en contacto con la tierra o con el agua, comienzan con un proceso de degradación irreversible para el Planeta.

Ahora que sabes todo esto, ¿seguirás comprando pilas descartables o tratarás de probar con las recargables? Es tu decisión siempre cuidar el planeta.

Lunes 9 Abril 2012
Lorena Azurmendi

Fuente: www.guioteca.com

El Día de la Tierra 2012, una fecha para no olvidar


Para este año 2012, se espera que el Día de la Tierra se celebre en 192 países y se hagan unas 22,000 acciones en todo el mundo.

La celebración del Día de la Tierra crece velozmente en el mundo a lo largo de los años, desde su creación en la década de 1970. Se cree que en este 2012 serán más de 500 millones de personas en unos 85 países de todo el mundo, las que festejen este sábado el Día de la Tierra.

El primer Día de la Tierra se celebró el 22 de abril de 1970, la cual fue organizada por el activista ambiental y luego senador estadounidense Gaylord Nelson, con el objetivo de solicitar que el gobierno estadounidense crease un organismo dedicado a la investigación del medio ambiente. En el primer día de la Tierra, participaron unas dos mil universidades, diez mil escuelas primarias y secundarias y además de miembros de la sociedad civil. La presión social tuvo sus logros y el gobierno de los Estados Unidos creó la Environmental Protection Agency o Agencia de Protección Ambiental, además de una serie de leyes destinadas a la protección del medio ambiente.






















Foto: El Mercurio

Años más tarde, el Día de la Tierra logra el auspicio de importantes organizaciones multilaterales como las Naciones Unidas, que lo recuerda como el Día Internacional de la Madre Tierra. El Día de la Tierra, pasó de ser una reivindicación de grupos ecologistas estadounidenses transformándose a ser una fecha que prácticamente es celebrada en todo el mundo, con el fin de poder generar conciencia de que en la tierra sólo estamos de paso y que es necesario cuidarla con objetivo de poder dejarla a nuestra descendencia.
Para este año 2012, se espera que el Día de la Tierra se celebre en 192 países y se hagan unas 22,000 acciones en todo el mundo para dicha celebración. Estas son apoyadas por una serie de socios, quienes son los auspiciadores y divulgadores en sus respectivos países. Algunos de los que podemos mencionar son Greenpeace, histórico defensor del medio ambiente, la organización protectora de animales Peta, la defensora de la vida salvaje World Wildlife Fund (WWF), organismos de derechos humanos como Amnesty International y organismos estatales como la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio de los Estados Unidos, la famosa NASA y una serie de ONG’s latinoamericanas defensoras del medio ambiente como la peruana Vidas Verdes, la boliviana Bolivia Bella y la brasileña SOS Mata Atlantica (SMA) entre varias organizaciones de todo tipo.

Pero a pesar del múltiple apoyo institucional para el Día de la Tierra, todo este esfuerzo será inútil si tu no tomas en cuenta que es necesario cuidar nuestro planeta, ya que es el único que tenemos.


Jueves 5 Abril 2012
Lorena Azurmendi

Fuente: www.guioteca.com